edición general
  1. Un símil para que el hombre de a pié comprenda cómo se siente un ingeniero informático en este país:
    - Oye, ¿por qué no vienes un día a pintarme todas las paredes de mi casa y te invito a una caña? Cuando puedas eh, pero pronto que a ti no te cuesta ná.
    - No, es que yo no me dedico a eso...
    - ¡Pues vaya una mierda de arquitecto!

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