edición general
  1. @lamonjamellada Te agradezco mucho el comentario. Este tipo de cosas me afectan mucho y le doy muchas vueltas a la cabeza. Quizá tenía problemas de autoestima y quería aparentar más de lo que era, o era consciente de sus limitaciones y errores y su actitud era por pura defensa propia. O que él mismo se ponía bajo presión y esa presión le hacía incompetente. Quizá, dándole más confianza, con un trato más afable y amigable y menos laboral se hubiera quitado esa presión de encima, o hubiera tomado una actitud más natural a como él era. Y en el fondo al final era un tipo genial.

    Que, aunque no haya contribuido de forma directa a un posible acoso laboral, el hecho de participar en conversaciones basadas en la crítica hacia su persona haya fomentado que otros sí le hayan acosado. O quizá me estoy haciendo una paja mental y no tiene nada que ver con el trabajo, y tenía otros problemas fuera de él.

    Me perturba mucho que una persona tan joven y a la que conozco se vaya de esa manera, sobre todo sabiendo que había algo que no iba bien en su cabecita. Me siento como si hubiera fallado como individuo en sociedad. Me gustaría darle mi sincero pésame a sus padres pero no me atrevo.
  1. @carademalo Sea como fuere, ya fue.

    Comerte la cabeza no cambia nada. Y nunca sabemos las motivaciones de los demás, ni en cosas banales; menos en temas tan complicados. Haz lo que te haga sentir bien, siempre que no sea comer pizza hawaiana.
    1. @carademalo lo que dice @ailian es cierto, realmente no podemos saber las motivaciones últimas se otros y el suicidio suele ser multicausal. Es muy fácil decirle a otro que no se raye pero eso como decirle a alguien que está nervioso que se tranquilice...
      Asi que solo te dire, aprovecha la experiencia para aprender de cara al futuro. Si te vuelve a saltar la alarma con alguien, puedes pensar en cómo tenerle una mano, pero en serio, no podemos ser salvadores de otros. De primero de cuñada :-)
    2. @carademalo Sólo te diré que la gente no son máquinas lógicas que, si les pasas x, te devuelven f(x), función inyectiva e invariable.

      Quiero decir que a veces algo bien intencionado puede ser recibido por otra parte como una afrenta, mientras que otra persona te lo agradece y lo recibe como experiencia positiva. O al revés, pensar que has hecho mucho danyo a alguien y, al intentar disculparte, ver que el otro ni se ha inmutado y que no le ha dado la menor importancia.

      Cada uno carga con su cruz llena de taras, y es bastante inútil echarte las culpas de una reacción desmedida salvo que quisieras realmente joder al otro. Al final lo mejor es lo que ya te han comentado, da ayuda cuando te la pidan y, mientras, haz las cosas a tu manera y lo mejor que puedas, que seguro que no tienen la intención de aplastar a nadie detrás.

    menéame