edición general
  1. @Aiarakoa reconozco a cinco que aún trabajan. Otros me suenan pero como te suena el flashback del cromo de un yugoslavo cualquiera que pasó por tu equipo. Pilar Ceñuda, Pedro Joda y tres chicarronas.

    Lo que sí me da que pensar es que esta gente que desde joven se acostumbra a pisar alfombras y accede a los santos espacios del Estado vetados a los mortales, respira un yoquesé que les condiciona demasiado la visión de la realidad. Con los políticos es más evidente, pero a muchos periodistas les pasa también, una especie de síndrome palaciego.

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