edición general
  1. Soy Evaristo, el rey de la baraja.
    Vivo entre rejas, antes era chapista.
    Los mercaderes ocuparon mi templo y me aplicaron ley antiterrorista.
    Cuanto mas necesito para ser Dios, Dios, Dios.
    Cuanto más necesito convencer.

    Y perdí la cuenta de las veces que te amé.
    Desquicié tu vida por ponerla junto a mí.
    Vomité mi alma en cada verso que te dí, que te dí.
    Olvidé, me quedan tantas cosas que decir, que decir.

    Por conocer a cuantos se marginan un día me ví metido en la heroína.
    Aún hubo más, menuda pesadilla, cruzificado a base de pastillas.

    menéame