edición general
  1. @Aiarakoa @HuggyBear Me voy a meter en conversación ajena sabiendo que me voy a arrepentir, pero bueno:

    Las personas somos complejas, multifacéticas, muchas veces incongruentes por la teórica "incompatibilidad" de esas facetas. Preguntas, Aiarakoa, si se puede ser de izquierdas y centralista. ¿Por qué no? Ser de izquierdas es una ideología política, ser centralista una forma de organización, que puede ser justa o no, pero eso es otra cuestión.

    ¿Se puede ser de izquierdas y pactar con CDC? Depende: resulta que si además de ser de izquierdas, eres independentista, ves el pacto con CDC como una oportunidad para conseguir ese objetivo y, una vez conseguido, ya te diferenciarás, por ejemplo.

    Yo, por ejemplo, tengo amigos que son claramente de derechas, MUY de derechas, pero también son MUY buenos en la afición que compartimos, auténticas enciclopedias andantes. Y, además, son buenas personas. ¿Debo dejarlos de lado porque son de derechas? Y tengo, siendo ateo, amigos creyentes, algunos muy religiosos, pero son muy buenos en el deporte que jugamos juntos, en el mismo equipo.

    Es mucho más "grave" ser científico y creyente, por ejemplo, y los hay.

    Va con el ser humano.
  1. @JanSmite, en general estoy de acuerdo con tu nota.

    Lo que pregunté lo pregunté porque Díaz empaquetó todas las críticas a su matria como, y cito, "discusión bastante estéril (que) indica cómo la derecha española no está a la altura de las circunstancias ni siquiera en lo que tiene que ver con los debates ideológicos, intelectuales o incluso con el pensamiento". Y resulta que en elDiario un autodenominado jacobino (izquierdista centralista) la puso a caldo considerando su discurso vacío y contraproducente.

    Yolanda Díaz en su discurso decía que había que construir la matria

    - alejándose de lo identitario
    - rechazando la discriminación lingüistica
    - "con todas las Galicias dentro, con todas las Cataluñas dentro, y con todas las Españas dentro"

    pero gobierna apoyada en ERC, Bildu, PNV, etc.

    Entonces, más allá del palabro, empaquetar el conjunto de las críticas como derecha y, además, considerar que no estarían a la altura en lo intelectual, con ello Díaz ignora lo que comentas de lo polifacético, muestra prepotencia, desprecio, intransigencia, en fin, lo rechazo.
    1. @JanSmite, date cuenta de que en mi anterior nota no me he centrado en la cuestión mujer que cuida y es conciliadora, hombre que es conflictivo (Benazir Bhutto, Margaret Thatcher, Hillary Clinton, etc, debían ser como eran porque estaban masculinizadas por el constructo social que etc etc etc), ni tan siquiera en las cosas del pseudo lenguaje.

      Me he centrado, ya que sobre el palabro se han vertido ríos de tinta, sobre la otra parte del discurso, la que ocupa más tiempo en el vídeo y sobre la que, sin embargo, no he visto que se haya hablado. Me he centrado en cómo se puede defender que se huye de lo identitario y de la discriminación lingüistica y tener de apoyo parlamentario a gente como ERC (en el vídeo habla además específicamente del diálogo Sánchez-Aragonés de septiembre).

      Y me he centrado en cómo puede Yolanda Díaz empaquetar todas las críticas a su discurso como derecha con carencias intelectuales. La incoherencia (y vacuidad) de Díaz en su primera intervención, y la prepotencia falaz* en su segunda intervención me dejan atónito.

      P.D.: * ahí Díaz ni concilia ni busca acuerdos
    2. @Aiarakoa Yo creo, desde mi pobre entendimiento, que entiendo lo que quiere decir: es difícil arreglar nada si no quieres hablar con aquellos con los que tienes el problema.

      Puedes intentar que se rindan, que depongan su actitud, que abandonen sus ideas y se acojan a las tuyas, pero sabes de antemano que eso no va a funcionar. Incluso si lo haces por la fuerza, es como cerrar una herida mal desinfectada: sí, ya no se ve el daño, pero sigue estando ahí.

      Y Díaz, entiendo yo, se refiere a la actitud que la derecha ha mostrado hasta ahora con cualquier tema que huela a autonomía histórica, principalmente con los catalanes. Éstos tampoco lo han puesto fácil, pero, como dice el dicho, uno no llega a acuerdos con gente con la que coincide, llega a acuerdos con los que no.

      Para eso hay que hablar, no boicotear, no lanzar campañas contra productos, no criminalizar, no judicializar estatutos, en definitiva, no buscar el enfrentamiento. A menos, claro, que hacerlo te suponga un rédito político y partidista en lo que a votos se refiere, pero entonces estás poniendo el interés de tu partido por encima del interés de tu país.

      El diálogo por encima del enfrentamiento, dice Diaz

menéame