edición general
  1. @antiboise

    Estoy de acuerdo, pero ahí estamos entrando en un terreno diferente. Desde mi punto de vista, la regularización (o no) de la prostitución se puede debatir desde dos ángulos: combatir el tráfico de personas y defender los derechos de los trabajadores que la ejercen.

    Me explico de otra manera. Quienes apoyan la regularización, hablan, por un lado, de que reduciría el tráfico de personas y la trata; por otro lado, mencionan que hay gente que se prostituye libremente y que no es legítimo prohibirles que hagan lo que quieran con su propio cuerpo. El primer argumento ya se ha visto que no es cierto, pues lo que ocurre es justo lo contrario: a más regularización, más esclavitud sexual. El segundo argumento es otro cantar, pues entraríamos a debatir acerca de los límites que se deben poner al propio cuerpo, qué resulta legítimo comprar o vender y qué no, y cuál es la línea que separa la libre elección de la explotación.

    @Teary @ailian
  1. @maria1988 @antiboise Sinceramente, en la era del covid que se defienda la prostitución es, por decirlo suave, absurdo. Ya solo por el tema sanitario se tendría que prohibir a la voz de YA.
    1. @ailian
      De hecho, los clubes de alterne han sufrido bastante con las restricciones derivadas de la pandemia. Ahora hay más chicas que ejercen en pisos, por ejemplo. Siempre con los mismos jefes y en las mismas condiciones, pero sin la posibilidad de que te cierren el negocio que tenías dado de alta como bar de copas.
      @antiboise

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