edición general
  1. Siempre pensé que lo peor de la muerte es la ausencia, una ausencia que es más dura y cruel cuando es uno mismo el que no está. Si algo tiene la inmigración es que uno se acostumbra a vivir en la ausencia, los seres queridos están lejos, no hay besos, abrazos, risas... son una imagen que últimamente aparecen por un teléfono pero que, hasta hace poco, solo se reflejaban en una voz atrás de un aparato.

    Hoy amanecí con la noticia que mi padre tuvo un ACV (ictus) y que la cosa está mal, muy mal... habrá que esperar un milagro que, en lo personal, espero que no ocurra.

    Lo curioso es que la noticia me duele desde la esperanza, uno tenía la esperanza de volver a verlo o, en el mejor de los casos, que ellos volvieran a ver a sus nietas una vez más. La ausencia está asumida, ese dolor no existe...
  1. @Tumbadito

    Un abrazo bien fuerte :hug:
  2. @Tumbadito
    Un abrazo, que quisiera real. :hug:
  3. @Tumbadito lo siento tío, un abrazo. Estamos para lo que necesites
  4. @Tumbadito Un abrazo :hug: :hug:
    1. Para los creyentes se fue con Dios
      Para los ateos se fue al cementerio
      Para mi se fue un gran padre.

      Parte de lo que soy se lo debo a él, no hay dolor... Porque no teníamos cuentas pendientes. Todo lo que había que hacer y decir tuve la sabiduría de hacerlo cuando estaba vivo y podía.

      Ya me recibí de huérfano de padre, y algunos pensaban que a esta edad ya no podía obtener un título.

      @Tumbadito
      1. @Tumbadito :-* :-* :-* :-* :-* :-* :-* :hug: :hug: :hug: :hug: :hug: :hug: :hug: Lo siento mucho

        Los más importante ya lo has dicho: "Todo lo que había que hacer y decir tuve la sabiduría de hacerlo cuando estaba vivo y podía."
      2. @Tumbadito Un abrazo :hug:
      3. @Tumbadito Un abrazo.
    2. @Tumbadito
      :hug: :hug: :hug:
      Siempre te quedará lo que disfrutaste con él.
      1. @Tumbadito Un gran abrazo :hug:
      2. Después de mas de un año sin regresar a España, volver se estaba convirtiendo en una necesidad imperiosa. Lejos de casa y en pandemia, uno se siente aislado. Y yo necesitaba renovar mis votos para poder seguir estando lejos de los míos. Así que, en un acto de fe, compré los pasajes para venir a mis tierras sin importar las dificultades de viajar internacionalmente en pandemia.

        Días antes de mi partida leí la nota de @Tumbadito, y tengo que confesar que me toco mucho y muy hondo. Fue el disparador de un torrente de emociones, y pude sentir y empatizar totalmente con él. Ver lo mayores que se están haciendo mis padres me afecta bastante, y no quiero ni pensar cuánto tiempo "real" me queda de disfrutar su compañía en el caso de que siga estando a 8.500km de distancia de ellos.

        Con estos pensamientos llego a España. Piso territorio nacional deseando ver en carne y hueso a mi padre, que me ha venido a buscar. Menos de 30 minutos después de nuestro encuentro, él se cae y se fractura el cuello del húmero. No creo en causalidades trascendentales pero, en situaciones como ésta, me cuesta mucho enmarcar mis reflexiones solo en el campo racional de la realidad.
        1. @zeodryen Espero que tu padre esté bien y el destino jugó una mala pasada pero al mismo tiempo te da la posibilidad de atenderlo y mimarlo. Es cruel, pero cierto.

          Yo no sé si me plantearía el volver o no a España por mis seres queridos, de hecho no me lo planteo con la Argentina, pero son decisiones personales. Uno tiene que estar bien, aprovechar oportunidades... Y hacer lo que el corazón mande.

      menéame