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El Gobierno quiere subir el IVA al zumo de naranja como si fuera un refresco azucarado

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"No te engañes: el zumo no es fruta ni aunque lo exprimas en tu casa"
www.alimente.elconfidencial.com/nutricion/2018-03-11/zumo-no-es-fruta-
"Cuando tomamos la fruta entera ingerimos también la fibra, que ralentiza el proceso por el que el azúcar pasa a la sangre Si entendiéramos el zumo como un compuesto y elaboráramos una lista de ingredientes, encontraríamos que tras el líquido elemento las sustancias que presentan mayores cantidades serían los carbohidratos como la fructosa, la glucosa, la sacarosa y el sorbitol. Para nutricionistas como Juan Revenga, el asunto no debe dar lugar a equívocos: el zumo no debe convertirse nunca en un sustituto de la fruta. La principal fuente de hidratación ha de ser siempre el agua y el consumo de naranjas, manzanas, uvas, etc. debe llevarse a cabo tal y como nos la brinda la naturaleza.
Lo que te dejas en la licuadora
¿Pero cómo se explica esta diferencia entre zumo y fruta? Tanto los 'smoothies' como los batidos o los zumos se procesan exprimiéndolos, licuándolos o triturándolos. El resultado en forma de bebida resta trabajo al sistema digestivo y, como consecuencia, en muy poco tiempo acabamos ingiriendo cantidades que tardaríamos más tiempo en consumir si hubiéramos optado por la fruta en su forma originaria. Para entender el fenómeno con datos, basta señalar que un vaso de 25 mililitros de zumo de naranja contiene cerca de 110 calorías, frente a las 45 de una pieza completa. Es importante limitar la ingesta de zumo en los niños. Los menores de un año no deberían tenerlo en su dieta Cuando comemos una fruta entera incorporamos también la fibra, que genera sensación de saciedad y ralentiza el proceso por el que el azúcar pasa a la sangre. Masticar el alimento ayuda también a calmar el apetito. Cuando comemos una fruta entera incorporamos también la fibra, que genera sensación de saciedad y ralentiza el proceso por el que el azúcar pasa a la sangre. Masticar el alimento ayuda también a calmar el apetito. Cuando desechamos la pulpa, prescindimos de la mayor parte de la fibra alimentaria. Considerando los azúcares que referíamos arriba, la fruta pasa a ser un líquido que abunda en compuestos altamente energéticos, que varían según esta sea más dulce o más ácida, aportando a veces casi tantas calorías como algunas bebidas carbonatadas. Imaginemos un vaso de zumo de naranja. "Lo normal es que te tomes, y muchas veces de un solo trago, el azúcar que contienen tres naranjas. Son azúcares que absorbemos con mucha rapidez, lo que provoca una respuesta metabólica diferente a la de cuando comemos la fruta entera. Además, al no tener fibra, no te da sensación de saciedad: ¿quién se come tres naranjas de golpe?”, explica Manuel Moñino, presidente del Comité Científico de '5 al día' e investigador del CIBEROBN, adscrito al Instituto Carlos III"

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