edición general

Los españoles, agotados y rendidos, empiezan a aplaudir al coronavirus a las ocho de la tarde

Ya se me había olvidado lo de los aplausos. Supongo que mi cabeza quiso borrarlo de la memoria para poder sobrevivir; el límite de postureo que tolera mi cerebro se rebasó hasta irse a la p*** es una escalada trambólika de aplauso.
#10 hay que saber subir y bajar.

menéame