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Iñaki Gabilondo: Del asco a la vergüenza

#56 Por eso yo no soy muy partidario de la dialéctica erística, porque te priva de enriquecerte con los argumentos de otros, en mi opinión para que un debate sea tal hay que tener cierto grado de predisposición a dejarse convencer.
La dialéctica erística puede ser una buena herramienta contra alguien sin argumentos que se cierra en banda.

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