edición general
  1. Íker Jiménez hace un programa de TV y lleva a César Carballo como invitado.

    Twitter se llena de gente despreciándole, amenzándole, insultándole. Diciéndole a quién y quién no ha de llevar a sus programas. De qué y de qué no ha de hablar en sus programas.

    La deriva de las redes sociales comienza a dar cierto pavor. Y no hace más que ir a peor.
  1. @mariKarmo Por suerte las redes sociales no son una representación de la sociedad.
    Aunque queda bien un "arden las redes".
    1. @belfasus Anda que no lo son. Yo creo que las redes sociales son una caja abierta a lo que es la sociedad. Una gran caca con alguna buena gente que no es capaz de hacerse oír.

      @mariKarmo

      A mi el Iker de los niños zombie, chupacabras y demás cosas, me hacían gracia, divertían y me las ponía mientras pasaba el mocho y hacía la cena.
      En su rol de fantasía y mitología, tenía su aquel. Desde que le ha dado por hacerse pasar por divulgador científico me genera una mezcla de pena y asco que no me vale para escuchar mientras paso el mocho, porque entraría en una espiral de mocho-vómito-mocho del que no podría salir.

      Me parece irrelevante a quien lleve a su programa, porque su programa me parece irrelevante. No me parece normal criticar a ese fulano sin criticar a Iker. Si alguien comulga con Iker y ve su programa, ha de estar dispuesto a tragar los sapos que presente allí.

      Es una pena, porque nadie hablaba de mitologías y mierdas de fantasmas de niños chungos tan bien como hacía él. Ha dejado un nicho que era muy entretenido.
      1. @Tuatara @mariKarmo

        Yo no lo veo así.
        Veo cada vez con más contundencia que las redes sociales están llenas de bots, cyber activistas, trolls pagados para generar opinión o desinformación y gente que pasa demasiado tiempo sentada delante de un ordenador (sin que sea por motivos de trabajo) que viviendo la vida y haciendo cosas fuera de "las redes sociales". Por lo que no me parece que representan a la sociedad.

        Muchas "tendencias de opinión" son usuarios con multicuentas que si los reducimos a personas son una gran minoría movida por dinero u otros intereses que no representan a la sociedad aunque si la quieren manipular.
        ¿Que las redes pueden mover a otras personas y crear tendencias, modas, etc? Si, es innegable que puede suceder.
        Pero una cosa es, en ocasiones, lograr mover al rebaño en una dirección y otra representar al rebaño.
        ¿Son una caja abierta a lo que es la sociedad? Si y no. Te encuentras todo lo que puedes encontrarte en una sociedad, sin duda, pero las cantidades no son las mismas ni representativas dado que el anonimato de la red permite muchas cosas que distorsionan los datos reales como para tomarlo como "un reflejo de la sociedad".
        1. @belfasus ardo en deseos de que tengas razón

          @mariKarmo
          1. @Tuatara @mariKarmo

            Creo que es así.
            Mira, un ejemplo tontorrón del todo: El fútbol y menémane.

            ¿Cuantas portadas se ven de fútbol en menéame? Yo diría que muy pocas ¿verdad? Alguien podría entonces decir que menéame con sus escaso interés hacia el fútbol es un representante de nuestra sociedad y que en la sociedad el fútbol no interesa. Pero ¿sería eso un reflejo de nuestra sociedad o una distorsión de esta parte de la red que es un red social+agregador de noticias? ;)
            1. @belfasus Pues yo creo que no es un ejemplo afortunado. A mi el fútbol nunca me interesó mucho pero siempre he notado a mi alrededor esa pasión-locura futbolera. A lo largo de los años, currando en el mismo ambiente universitario, he notado que a los alumnos-estudiantes-becarios-contratados el tema futbolero cada vez les importa menos. Hablan más de series y videojuegos que de otra cosa.
              @mariKarmo
              1. @Tuatara @mariKarmo

                La cantidad de dinero que mueve el fútbol demuestra que no es así.
                De hecho sabremos que la población deja de tener interés por el fútbol cuando la cantidad de dinero que mueva sea poco a poco a cada vez menor.

              menéame