edición general
  1. Como buen padre que soy, enseño a mis hijos en el arte de las relaciones humanas, sobre todo con mi hija que es la que más me sigue el rollo y es la más social (el otro seguramente acabe con cuenta aquí).
    Hoy le he enseñado a chuparse el dedo y meterlo en la oreja de su interlocutor. La víctima con la que he hecho la demostración ha sido su madre.
    Ha aprendido rápido y lo ha puesto en práctica.
    Conmigo :ffu:


    Me lo merezco
  1. @Hangdog xD xD

    Una fuente de esas grandes, ornamentales, con agua, estatua en el centro y tal. Se acerca mi marido y le dice a la mayor "miraaaa, una rana!!". Tal cual se acerca la cría, le salpica con agua en la cara. Ahí se quedó todo.

    Día siguiente, paseo por la montaña. Un riachuelo pequeño. Se acerca la pequeña (dos años) y mira a su padre, emocionada mirando al agua y diciendo "papá, papá!! Nana, nana!!". Y sí, era vacile de la enana. No sabíamos que una niña tan pequeña podría mover tanta agua. Caladito dejó a su padre.
  2. @Hangdog Propongo implantarlo en el ámbito ceremonial, y muy especialmente en el diplomático. Nada podría hermanar tanto a dos naciones como ver a sus respectivos ministros plenipotenciarios chupándose el dedo y metiéndoselo recíprocamente en las excelentísimas orejas.

menéame