edición general
  1. @eldarel

    Sin entrar en detalles, digamos que era "ingeniería fiscal" en el límite de la legalidad. O sea, interpretar ciertas leyes muy a mi favor para pagar menos impuestos. Por ejemplo, el tema de qué se considera o no dietas o gastos deducibles. El asesor me aseguró que era todo legal y que no tendría problemas, pero yo seguía sin estar tranquila. Para que te hagas una idea, a mí la empresa me pagaba el sueldo bruto, o sea, que esos fueron mis impuestos totales en el año. Y en Italia las tasas son más altas que en España, así que en realidad pagué muy poco dinero. Yo esperaba pagar unos 10-15K, que es lo que les salía a mis compañeros. No sé, seré un poco pardilla, pero prefiero dormir tranquila por las noches sabiendo que hice lo correcto.

    Este año va a ser un buen quebradero de cabeza la declaración, empezando por el tema de que ni siquiera sé en qué país hacerla.

    @gandalf_el_blanco
  1. @maria1988 @gandalf_el_blanco
    En España, creo que es más sencillo.
    En certificado de retenciones de la empresa distingue entre salario y dietas y Hacienda pone claras las cantidades máximas deducibles.

    Hablando de empleados por cuenta ajena.

menéame