edición general
  1. La venta de esas chapas en Pamplona ya estaba prohibida por un bando del ayuntamiento.
    Contenían mensajes como:
    "Perdona mi aliento a pezón"
    "Tu culo será mío"
    "No quiero una novia diésel que chupa muy poco"
    "Tú sigue leyendo mientras yo te miro las tetas" etc.
    Pues bueno, al alcalde no le parece adecuado que haya puestos callejeros vendiendo esas ordinarieces porque no quiere que sea ese el cariz que tomen las fiestas mayores de su ciudad. A mí me parece normal.

menéame