OCIO, ENTRETENIMIENTO, HUMOR

No, la «bufantoína» no existe: puntualizaciones ante la cobertura mediática del caso de Nacho Vidal

#13 #9 Unas chicas con las que tomé LSD se fueron al mar y vieron hadas. Estaban muy convencidas de que las vieron y nos las describieron del tamaño de un puño.

Eran algas bioluminiscentes.

La percepción se distorsiona y la interpretación depende de cada cual. Los que creen en Dios ven a Dios, los que creen en los espíritus ven espíritus, los que creemos en el puro colocon vemos formas de colores que lo flipas.

Otros ven la sensación de perdida de control e intentan luchar contra ello. Eso es una derrota segura, es un mal viaje. Y si tienen un mal viaje y creen en los espiritus, tendrán un mal viaje por culpa de los malos espiritus.

Las alucinaciones dependen mucho de tus creencias y de tu estado anímico.
#14 Muchas gracias.
Eso me cuadra más con el funcionamiento del cerebro, los efectos del LSD en él y como las personas intentan racionalizar lo que no pueden explicar.

menéame