edición general

El derecho a no vacunarse del Covid-19

#7 Y los de las empresas, en teoría. Cuando entran en conflicto con los derechos de los demás, pero luego tampoco es así.

¿No entiendes que me da igual si te das (se dan) cabezazos con la pared, te cortas un brazo por las risas o bebes lejía? Pero en cambio me afecta de forma directa e indiscutible si me apuñalas, esparces gérmenes mortales pudiendo evitarlo o vas de experto recomendando beber lejía a mi analfabeta abuela?

Afortunadamente en este país pagamos impuestos para esas cosas de las carreteras y tenemos inmigración para reemplazar la natalidad autóctona, tranquilo. Son cosas diferentes y de momento están en un plano teórico.
#9 Obligar a vacunarse abre el camino a que la sociedad este por encima del individuo en derechos personales, y eso es una barrera infranqueable en una democracia.
Implicaría por ejemplo legalizar el terrorismo de estado.

Eso de obligar a vacunarse es algo que haría China. Y que conste que no es una crítica.

Está claro que las sociedades orientales llevan mejor esto de las pandemias porque no tienen que respetar derechos individuales, pero hay que ser consciente de las implicaciones de lo que se dice y se pide.
#16 Sé que es lo mismo que diría el tirano que aprovechara el momento para cambiar las reglas de juego pero es un momento excepcional, son muchas muertes y padecimientos con secuelas a diario y tenemos la solución. Y parece una solución que no afecta negativamente, salvo extremos religiosos como pasa con las transfusiones, al ámbito privado.
#17 Pero, aún así, es que hay muchas, muchas medidas que se pueden tomar antes de llegar a eso.
Por ejemplo el uso de aplicaciones, tipo RadarCovid, que no ha funcionado por dejación de la clase política.

Tengo amigos en Galicia que me confirman la imposibilidad de obtener el famoso código de RadarCovid.
Que un político, como Feijó, no haya tenido el menor interés en solucionar el problema y luego vaya a lo fácil, que es violar a la gente, es horroroso.

La puntilla es que su partido es ahora abanderado de la libertad, al menos en Madrid.

menéame