edición general

Una izquierda que ofrezca su cuello al cuchillo

#38 soy otro periférico hasta los cojones del centralismo Capitolino y de su apropiación de la nación. Pero algo de razón lleva el muchacho y sino véase la vida de Blas Infante padre de la patria Andaluza que acabó convertido al Islam.
#79 La verdad es que ni idea de la vida de Blas Infante. Convertirse a una religión no parece un alegato a favor de la inteligencia, ciertamente
#82 na, era un tarao al que hemos encumbrado a la figura de mito por que lo fusilaron unos falangistas... Pero sus libros y sus tesis no tienen ni pies ni cabeza. De hecho el rescata la bandera de Boabdil de hace mil años y la planta como bandera de Andalucía.
#95 Yo lo único que sabía de él es que se le consideraba el creador del andalucismo, o del nacionalismo andaluz, o algo parecido. Pero bueno, que tenga alguna idea de tarao como hacerse musulmán no condiciona las reivindicaciones de otra gente a lo largo de la Península. A lo mejor hasta tenía razón en alguna cosa, qué sé yo. Lo que está claro es que si un tarado se considera de izquierdas, eso no significa que ser de izquierdas sea cosa de tarados, o que los de izquierdas defiendan cosas de locos.
#100 #95 te cuento más, aparte de tarado era un aprovechado, convenció a los hermanos de mI bisabuela o tatarabuela para pleitear con malas artes por la herencia y reducirsela al mínimo legal en vez de partes iguales, para una vez conseguido quedarse él con casi todo, muy a lo señorito andaluz y demás
#115 Ahooooora lo entiendo.
#115 me cuadra perfectamente.
#82 Nacionalismo e inteligencia no suelen ir de la mano.
#79 Infante no se convirtió al Islam. Dijo una frase sola, en público, que según algunos musulmanes basta para que te acepten como tal. Un mito.
#155 hay testigos de que se convirtió al Islam y además si visitas Dar al Farah,su casa. (Cosa que yo hice con el Colegio) sabrás que tiene un mihrab orientado a la meca. Vamos que yo que se conviertiese no lo criticó, si el hombre encontró su fe allá él. Yo digo que es un tarao por las cosas que promulgaba

menéame