EDICIóN GENERAL

Bares y restaurantes de zonas turísticas quieren recuperar al cliente local. Pero parece demasiado tarde

En el paseo marítimo de Barcelona me cobraron por una puta Cocacola 600 pesetas. No fui por voluntad propia a aquella terraza. Yo estaba de visita, tenía 16 años y aquello me descuadró el presupuesto del día completo. La lección que aprendí: va a volver a aquella zona su puta madre. Será por bares en Barcelona.

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