EDICIóN GENERAL

Cuixart, a los jóvenes: «No tenéis ninguna obligación a obedecer leyes injustas, no temáis la prisión»

Siento una mezcla de pena y vergüenza ajena al oír estas declaraciones.
Cualquier persona, sea político o no y sobre todo como en este caso si es un personaje público, tiene como mínimo la obligación de inculcar respeto por las leyes, que son en última instancia las que proporcionan a los ciudadanos la garantía de que todos somos iguales en nuestros derechos y deberes.
Pero eso no es lo peor, lo más grave es que olvida mencionar intencionadamente que cualquier logro que consigas al margen de la ley estará "per se" falto de legitimidad y en consecuencia no merecerá ningún tipo de reconocimiento.

menéame