EDICIóN GENERAL

Qué aprender del extraño caso de la pizzería a la que le pagaban $24 por pizzas que luego se vendían a domicilio a $16

Lo que a mi me enseña es que hay que tener los ojos bien abiertos y no dejarse engatusar por cantos de sirena. Alternativamente, los intermediarios - arbitros - se encintranos con la horma de su zapato

menéame