EDICIóN GENERAL

Los propagadores de bulos pueden enfrentarse a cinco años de cárcel según la Fiscalía

Una frase que me viene a la cabeza estos días de forma insistente es la del principio de vulgarización de la propaganda nazi: " “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar." Me explico:

Además de que la extrema derecha ha cogido estos principios como su biblia particular y hay mucha gente que la ha cumplido sin saber de su existencia porque ha acatado y creído punto por punto cada, es innegable que se juega con la ignorancia de la población en temas legales. Me explico: si tú, en nuestro puesto de trabajo, me insultas y me haces la vida imposible, es acoso laboral. Si además haces todo lo posible para que el resto de mis compañeros me den la espalda o me hagan también la vida imposible, también lo es. Y es delito.

Si vas diciendo que he robado y que soy un ladrón, y lo dices en el vecindario, todo el mundo pensará que, aunque no me conozca, soy un ladrón y ya sabemos qué pasa cuando crías fama. También es delito.

Pues he puesto dos ejemplos para que se vea que legalmente hay herramientas para atajar estas cosas y que haya consecuencias para los acosadores. Y nada de ley mordaza. Están el código civil y el código penal, además del artículo 20 de la constitución española, en donde se hace hincapié en la palabra verás, cosa que muchos obvian.

Entonces: si yo me amparo en la libertad de expresión y estoy mintiendo una y otra vez sobre alguien sin consecuencias porque sé que hay gente que desconoce esto y si hay denuncias haré creer que son represalias y no porque esté contemplado por la ley, a la gente que le he hecho creer que está la libertad de expresión por encima de todas las cosas, a la que le he hecho creer que estamos en una película americana en la que nos podemos acoger a la quinta enmienda, a la que hemos hecho creer que podemos decir y hacer lo que no dé la gana porque tenemos nuestros derecchos, entonces tenemos una combinación perfecta: yo te cuento una película sobre que todos estamos por encima de una ley que podemos obviar a la hora de machacar a cualquiera, pero nos acogemos a ella cuando somos nosotros las víctimas.

Y no es criticar al gobierno, que sabemos que han hecho mal muchas cosas pero claro, aquí todos somos unos cuñaos que sabemos de todo detrás de un teclado. No es sacar las cosas que hacen mal, es levantar falsas acusaciones sobre cualquier cosa que pueda prender una mecha o encender más los ánimos de la gente. Parece que gente como Carmena no lo tolera y, cuando desmiente y anuncia acciones legales, oh, sorpresa, ya no se sigue machacando con esa verdad que hace una semana lo era, con documento gráfico.

Y lo que la gente no ve, o no veis, que os manipulan sabiendo la ignorancia en temas legales. Se acogen a la libertad de expresión para mentir con la intención de poner a la gente en contra de quienes dirigen. De levantar odios, de llegar a decir que quieren un golpe de estado, de ser la vergüenza de la política española. Ni respetan la constitución ni las leyes, las mismas que luego van abanderando como ser los únicos que los respetan.

Los muertos que aparecieron en residencias eran por culpa del gobierno. Y resulta que las competencias eran de la CCAA. ¿Alguien lo ha repetido de la misma manera para desmentirlo? ¿A que no? Los recuentos de fallecidos están mal, el gobierno bla bla bla. Pero eso de que parece ser que hay CCAA poco colaborativas con el gobierno y pueden esconder o falsear estadísticas, ni se plantea.

Ya hemos visto decenas de cosas que no han sido verdad, pero bueno, se olvida, porque enseguida hay otra cosa falsa con la que acusar al gobierno o a gente no afín a la derecha o extrema derecha, y la gente les hará caso.

Y termino con el final del principio de la vulgarización: "La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".

En pocas palabras: la extrema derecha trata de tontos e ignorantes a quienes crean lo que dicen, saben que hay gente que lo quiere creer, pero les sirve de herramienta para sacudir el avispero, que a ellos, precisamente, no les picará nada.

menéame