EDICIóN GENERAL

Desde que el virus nos encerró, los pájaros cantan distinto

#38 Sí; porque las vacaciones para la mayoría no suponen una reducción importante del estrés. Este confinamiento que impide cualquier tipo de relación social (salvo la telemática), supongo que está contribuyendo a que haya menos estrés.

Aunque... tengo conocidos que por lo general, sin fútbol (tanto en estadios como en bares) no saben que hacer con sus frustraciones; y a pesar de llevar días sin ver a sus jefes, siguen obsesionados con cosas como, cuanto se reanudarán las ligas de fútbol!!

Y otros que no habían convivido tanto con sus hijos, nunca!! algunos se lo están pasando bien!! otros están deseando poder ir a trabajar y que sus hijos tengan puedan ir a guarderías, colegios e institutos.

Algún día de la semana pasada; me dio por pensar en si habría alguna forma de medir los niveles de estrés y otros marcadores, para saber si un mes de confinamiento servirá para algo más que para que los pájaros follen mejor :-D

Y no se como va a ser la reanudación de la "normalidad"... lo que si se es que esta situación de menos "bullicio" general; me está gustando.
#110 Como dices de tus conocidos con hijos, por ejemplo; yo también he observado que hay mucha disparidad en cómo se lleva la cuarentena. Algunos, por el propio hecho de no tener la libertad de poder salir y hacer lo que quieran, sufren, están algo angustiados y tristes. Es comprensible. Otros están intentando sobrevivir con los hijos, trabajen al mismo tiempo (hablo desde la perspectiva de los que trabajan y tienen con qué entretenerse, claro) o no. Probablemente los que no trabajan seguramente lo lleven algo peor, eso también es cierto. Cuesta llenar tantas horas con algo más o menos nuevo cada vez.

También tengo la impresión de que al principio se le hacía más difícil a la gente y que ahora, de algún modo, lo llevan mejor, aceptándolo y con calma. O quizá, simplemente extrapolo mi impresión al resto de la sociedad.

Yo llevo semanas sin ver a mis jefes ni colegas de la oficina, y por la gran mayoría, tan felizmente. Es cierto que perdí la libertad de moverme, pero gané la de trabajar como me gusta. Y también está el hecho de que las calles estén más tranquilas y que no haya la expectativa de quedar y hacer tal cosa un día, al otro, al otro (cosa que por una parte me gusta y en no pocas ocasiones lo propongo yo). Este descanso da una tranquilidad que ya me gustaría tener de vez en cuando. Aunque debido al trabajo en remoto termine trabajando mucho más, con todo este parón también me está gustando, dentro de lo que implica y la incertidumbre que genera.

menéame