EDICIóN GENERAL

Líder de la extrema derecha alemana sobre el tiroteo de Hanau: "Ni izquierda ni derecha. Un loco"

#2 No, no es lo mismo el Islam que el nazismo, como tampoco es lo mismo el fascismo que el comunismo, el problema es que se insiste mucho en redes sociales para equipararlos siempre que sea posible, por muy peregrinas que sean sus razones. El objetivo es siempre dejar de debatir sobre ideas para debatir sobre emociones.

El islam como religión tiene 1800 seguidores, entre ellos existen seguidores de ramas radicales que montan grupos terroristas y lanzan ataques, evidentemente; pero es que esto es algo presente en otras religiones como por ejemplo el cristianismo. En Estados Unidos es relativamente habitual que ultrareligiosos cristianos la tomen con clínicas abortistas (Último caso en 2015, así que no está tan lejos), y no por ello tiene sentido atacar al cristianismo en general, sino que hay que pensar en las ramas más extremas, que son las encargadas de predicar este tipo de mensajes de odio profundo. El motivo por el que se ataca a todo el islam cuando hay atentados es simple y llanamente racismo y xenofobia, se aprovecha un hecho para atacar a más de mil millones de personas. No soy religioso, y me parece una tontería crear un código ético alrededor de un ser mágico invisible, pero es que no le veo sentido a culpar al todo de las obras de una parte.

Ahora bien, el fascismo y el nazismo son ideologiás basadas en el odio. No existen las ramas moderadas del fascismo y el nazismo, están los que actúan y los que no, pero no hay nazismo sin antisemitismo o racismo. No existe el nazi light que solo está ahí por las políticas sociales. Lo mismo ocurre cuando se hace la tan ridícula comparación entre comunismo y nazismo: el comunismo predica un modelo de organización socioeconómica sin clases sociales, sin propiedad privada y donde los obreros son los dueños de los medios de producción; es muy anterior a la Unión Soviética y en su base no hay racismo ni antisemitismo. El nazismo, en cambio, se enmarca siempre en la Alemania de Hitler y es inseparable de sus odios y filias. Equiparándolos se busca desautorizar a los que tienen un discurso claramente anticapitalista, a pesar de que la mayoría no le tenga especial cariño a la obra de Stalin.

No se puede ser nazi sin odiar, solo cambiará la manera en que materializas dicho odio; en cambio, sí que se puede ser cristiano o musulman sin demasiado odio en el cuerpo. Y esto lo digo siendo perfectamente consciente de que las religiones que he nombrado tienden a llamar a enfermos a los gays y a tildar de pecadores a los que no cumplen con sus códigos arbitrarios.

menéame