EDICIóN GENERAL

José Luis Morlanes, sentado sobre el polvorín petroquímico

Claramente los responsables de esa fábrica tienen que ir a la cárcel por el grave delito, que fue totalmente evitable. Según leí en otro diario los trabajadores estaban en condiciones de explotación extrema, no se respetaban las medidas de seguridad y utilizaban materiales de pésima calidad, todo ello para abaratar costes y maximizar las ganancias de los directivos más allá de los límites razonables.

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