EDICIóN GENERAL

FACUA pide a Garzón que prohíba el uso de tarjetas de crédito en las casas de apuestas

#5 Esos premios que citas no generan adicción a niveles neurológicos. El ciclo de premio y de sorteo es tan amplio y está tan limitado que no constituye un problema social. Las casas de apuestas y semejantes sí.

Está bastante estudiado todo esto de las adicciones al juego.

El chute de dopamina de los juegos de azar es determinante para crear adicción, y cuanto más breve sea, mayor adicción.
#5 #6 Exacto, en el Estado no hay apuestas deportivas, ni ruletas, ni maquinas tragaperras.
#9 en el Estado no hay apuestas deportivas
El Estado tiene la quiniela, el quinigol, el lototurf y el quintuple plus, que se defienen como juegos de apuestas deportivas.

De nada
:hug:
#14 La quiniela sería equivalente a la primitiva, pero no lo veo comparable a una apuesta deportiva donde puedes decir hasta quien marcará los goles y en que minuto.
#14 sin contar con otros que sin ser del Estado han estado permitidos abiertamente durante años como los rascas de la ONCE que los podías comprar en supermercados sin supervisión de edad, con premios instantáneos y costes ridículos. Espero que a estos también les pongan el ojo encima.
#6 Si consideras que lo que vivimos en este país cada 21-22 de Diciembre no es adicción por el juego pues apaga y vamonos. Por otro lado bono-loto un bono para poder jugar 1 semana o 2 semanas seguidas de una sola vez. Ídem en primitiva y loteria nacional (puedes jugar 4 sorteos de cada una, o sea 8 sorteos, de una sola vez). Eso sin contar con la innumerable oferta online para bonoloto, primitiva y quiniela y ya no entro en el rasca de la ONCE que no es puramente estatal pero casi como si lo fuera.
#17 se de muchos que les ha tocado algo en la loteria ( y en la grossa tambien), pero que le haya tocado el cuponazo... nunca. Raro, verdad?
#6 bueno, eso depende tambien de la persona, yo he visto con mis propios ojos a un anciano dejarse 300€ entre bonolotos, euromillones y loterias varias de un plumazo y tan contento

menéame