EDICIóN GENERAL

Quinquis: un vistazo rápido a las barriadas españolas de los 80

Me he quedado a cuadros con los de que el 35% de los mendigos eran niños en 1983 en Madrid y que la policía recogió a casi 7.000 ese año. Y eso que yo me crié en un barrio de esos en el sur de Madrid. Y creía que mis padres eran ricos porque mi padre era policía y eramos los únicos del bloque con calefacción. Luego un día con unos 10 años pasamos por un barrio de gente bien y me di cuenta de que no lo éramos. Yo creía que un pijo era alguien como yo pero que llevaba ropa de marca. Vi morir a los hermanos mayores de muchos de mis amigos. Nosotros como nacimos en el 82 nos libramos. Los vecinos nos llamaban mucho a preguntar por mi padre cada vez que detenían al hijo de alguno. Recuerdo que eramos cientos de niños por las calles. Sólo en mi bloque ya eramos un ejército. Recuerdo los desahucios. Que parece algo de ahora pero en los 80 los había a montones. Y sobretodo recuerdo el día en que los vecinos se juntaron para echar a palos a los últimos yonkis del barrio, eran hijos de otros vecinos, pero entonces nos pareció bien hasta a los niños. Yo nunca jugué en parques, ahí vivían los yonkis, yo jugaba entre los coches aparcados. Todo era una mierda. Los ochenta fueron una mierda. Pero se recuerdan en Madrid por cuatro pijos jugando a La Movida.
#2 Duro testimonio, gracias por compartirlo, para alguien como yoque no vivió esa época lo poco que me llega esta revestido de nostalgia y basicamente solo se habla de La Movida.
#5 Es que la memoria es selectiva y normalmente se queda con lo bueno, el testimonio de #2, tal cual, solo hay que sumarle los atracos a punta de jeringuilla y los tirones de cadena.
#12 De esa época mis padres y tíos lo unico que me cuentan son anecdotas de fiesta y de la marcha que habia en la capital, los problemas que tuvieron tanto ellos como sus amigos con las drogas o la terrible inseguridad pues de eso no cuentan nada, comprendo que se quieran quedar con lo bueno pero con tanto pintarlo de rosa al final consiguen silenciar todos esos asuntos y eso puede llevar a que generaciones mas jovenes repitan los errores.
#2 propaganda, eso es lo que queda
#2 en mi barrio murió toda una generación entera a cuenta de la heroína, casi todos los que tuvieran alrededor de 60 murieron.
Pero nosotros seguimos jugando en las calles y en las campas.
Pero me acuerdo perfectamente de colas de yonkis esperando al camello para coger su dosis, las jeringas con sangre en el parque.
Por suerte lo de los desahucios en la zona donde yo vivo no se dio, eran casas que ofrecía la fábrica dónde trabajaba la mayoría de nuestros mayores.
#15 hay un año. Me parece recordar que es el 64 que tiene la peor tasa de mortandad en varones tras la posguerra. Son los que llegaron con 16 a 1980. Hoy tendrían 55.
#19 Mi generación. Y el que acababa yonki era idiota. Así de claro.
#26 Todos somos idiotas durante una franja de edad.
#2 Gran comentario.

En mi caso, no fué tan amargo. Soy del 74 y los 80 me pillaron en todo lo gordo. Mi barrio era "la prospe" ,en Madrid. Una isla de barrio popular, en buena zona, es verdad, pero muy popular, gente de clase trabajadora , y con grandes zonas de casas modestas. Sin llegar a las infraviviendas típicas de la expansión franquista. Lo recuerdo como perfectamente normal. Con sus pandillas chungas, (quizá no fuera consciente de ello por la edad), pero muy tranquila. Escuela pública, todo el día en la calle, familias normales, sin más, y sin mayores problemas. Sin ser un privililegiado, (el trabajo de mi padre era muy humilde) tengo muy buenos recuerdos, la verdad.


(como anécdota, sólo contar que el peor recuerdo de gente chunga que tengo era ver a Antonio Flores y "sus amigos" y cambiar radicalmente de dirección y más bien salir por patas)
#2 Todo era una mierda. Los ochenta fueron una mierda.

Alguien me preguntó si sentía nostalgia por la década de los 80 en la que yo era un crío yo le dije que no echaba de menos para nada esa época. Jugar al fútbol y tener cuidado de no tocar las jeringuillas que los yonkies dejaban en la plaza que estaba cerca de mi colegio. Ver a gente a diario que parecía que estaban sacados de un casting de una película de Eloy de La Iglesia.

Ahora caminar por el casco antiguo de la ciudad donde vivo, da gusto. Se vive mejor sin Toretes, Vaquillas, Pirris y demás ralea.
Ya casi no quedan yonkies en mi ciudad. Aunque ultimamente, hay un repunte y se ve algún candidato Darwin que molesta a la gente por dinero y que espero que se vaya al otro barrio deprisa.

Las formas de divertirse eran una chorrada: fútbol, canicas, chapas y unas maquinitas de videojuegos que si los comparas con los juegos de los teléfonos de celulares que hay ahora, dan risa. Televisión cutre, la de ahora es una mierda, pero la de antes tampoco era para tirar cohetes. No veo ningún encanto a la década de los 80 con la época actual, ninguno. ¿Películas? Muchas películas de los 80, envejecen mal, mirad Superman por ejemplo. Había más creatividad musical que ahora que está todo inventado. Podías leer libros y sobre todo más periódicos, revistas, comics , fanzines y para de contar.
#21 Cierto, yo ojeaba el Interviú por los artículos xD
#2 "Todo era una mierda. Los ochenta fueron una mierda. Pero se recuerdan en Madrid por cuatro pijos jugando a La Movida."

Para enmarcar. :clap:
#2 viví los 80 adolescente, la droga y la muerte de muchos amigos por ella. Antes había más fiesta, se salía más, las tribus urbanas. No cambio aquellos tiempos por estos.
#23 EL RENO RENARDO - Crecí en los Ochenta (videolyric by Azzurro) www.youtube.com/watch?v=RiL21-fouCo
#2 el yonki y la jeringa eran parte del mobiliario. Ahora el suelo de los parques es de goma para que un niño no se raspe al caerse.
#24 joder donde yo crecí no teníamos ni parque
#2 Madrid en los 80 fue lo que tú cuentas para algunos, pero no para todos, ni siquiera para la mayoría. Yo también soy de un barrio del sur de Madrid, y de la edad de los "hermanos de tus amigos", y viví en primera persona lo que cuentas. Pero había más, mucho más, infinidad de jóvenes que no vivieron eso, estudiaron, formaron familias y llevaron una vida normal, ni siquiera tuvieron contacto con las drogas. Ahora vas a cualquier bar o discoteca y hay gente metiendose rayas en los aseos. Hay también más alcoholismo juvenil. Ni de coña se perdió una generación entera, ni siquiera en esos barrios. Por otro lado fue una época en la que, comparada con la anterior, solo 10 años atrás, se respiraba mucha libertad, sobre todo en lo político (los hermanos mayores de mis amigos corrieron delante de los grises), infinitamente más que ahora. Y fue una época también muy muy muy divertida. Estas cosas tú como niño pequeño que eras, no las podías apreciar. Es cierto que había inseguridad, los palos a farmacias y estancos estaban a la orden del día, y sin embargo la percepción era completamente distinta a la de ahora, sobre todo en lo referente a los niños en la calle, los asaltos a viviendas y la libertad sexual. No se si vivimos una época más segura, pero lo que sí sé es que ahora hay mucho más miedo. Puede que haya menos delincuencia en términos cuantitativos, pero es más violenta.
Los 80 no fueron una mierda, ni mucho menos.
#25 disfrutábamos de la ventaja de vivir en zonas de aún poca densidad poblacional, donde la mayoría se conocían entre sí y si no por un tercero, durante varias generaciones.
Y esto no evitaba el crimen y los riesgos por estar en la calle, pero desde luego disminuía su intensidad y aportaba una forma de disuadirlos que hoy desaparece en casi todas partes, basada en la propia vigilancia y autocontrol de los vecinos.
Esto también fomentaba la cohesión de barrio. La creación de organizaciones y estructuras locales. Las luchas colectivas... cuando los barrios parecían pueblos, vaya.
#2 #25 Yo me crie en un pueblo al lado del Cantabrico, un lugar tranquilo que el tiempo apenas modificaba.
Los hombres desde jovenes ,casi niños iban al mar, las mujeres a la fabrica de conservas.Los crios jugabamos solos en las calles y las casas se dejaban abiertas.

Al llegar los 80 llego la heroina y aparecieron los yonkis, hijos de familias humildes y trabajadoras, chavales simpaticos y agradables se metian en esa mierda y se convertian en peligrosos yonkis que pegaban a sus madres y entraban a robar en las casas para pagarse otra dosis.Chicas que se quedaban preñadas y abandonaban a sus hijos con sus madres que desesperadas trataban de lograr el imposible de recuperarlas.

En esa epoca no era raro tener que ir a entierros de compañeros de instituto, ya fuera por drogas o porque no estaba mal visto ir a beber a la disco y coger borracho el coche o el vespino.A todos los que fuimos niños y jovenes en esos años nos faltan compañeros y familiares.
#61 También me faltan los dedos de las manos para contar la gente que en los 90, los 2000 y aún hoy ttiene o ha tenido problemas con la cocaína y el alcohol. Pero eso no descalifica toda una época ni una generación. Lo bueno de la herína es que ha dejado un estigma, lo malo de otras drogas es que no lo hacen, los problemas y las personas son parecidos, salvo el jodido SIDA, una simple casualidad.
#68 Solo hace ver las noticias sobre drogas aquí mismo en MNM.
#2 Yo viví la niñez en uno de esos barrios pijos de Madrid, en la calle Cea Bermúdez de Chamberí. En el parque más cercano hacíamos una batida de jeringuillas antes de empezar el partido, aunque siempre te encontrabas alguna entre pase y regate que con naturalidad pateabas fuera del campo.

Mi vecino del 5o murió por sobredosis dejando a dos niñas que no llegaban ni a 8 años. Enfrente del colegio estaba cada tarde el camello de turno para quien lo quisiera. Todo el mundo lo sabía. Desde cloretilo para empezar con el tema hasta jaco para los más hombres.

Todos íbamos sin reloj porque los chavales de la calle Fernando el Católico y el Parque Móvil que merodeaban los coleccionaban. A veces te pedían dinero y les decías que ya le habías dado las 50ptas que llevabas a su amigo Aarón hace media hora. Te respondía que vale, que mañana volvía a por más. Y volvía. Y le dabas unos duros rutinariamente, casi como amigos, mientras te contaba con sus ojos rojos y entre risas cómo el finde había puenteado un coche y lo había quemado en la Casa de Campo. Por supuesto no cumplió los 20.
#2 hombre, tampoco era para tanto. Yo nací en el 73 y más al sur de Madrid habría salido salirme de la ciudad, así que vi unos 10 años más, y sí, había mucha inseguridad. Era muy fácil que te atracaran y a todos nos atracaron alguna vez. Había jeringuillas por los parques. Había que tener cuidado. Pero también podías dedicarte a estudiar, que es lo que hacía la mayoría. De cada clase había un par que sabías que iban a terminar muy mal (amigos que ahora son profesores me dicen lo mismo, pero meten a las chicas en el bombo también) pero el resto mejor o peor salía adelante y llevaba una vida normal.

Había una especie de unión de todos para proteger a los críos de la droga, desde los colegios de curas, que abrían los fines de semana para que la chavalería se metiera a jugar dentro (mis padres eran ateos y rojos-de-toda-la-vida y les parecía muy bien que me pasara el fin de semana ahí, como la mayoría de mis amigos) hasta la red de bibliotecas y casas de la cultura que abrieron los socialistas para que no andáramos por la calle. Luego era cuestión de elegir, la droga o lo otro, porque lo que marcaba la diferencia era la droga. El que se picaba acababa en la carcel o en el cementerio, con contadas excepciones.

Me alegro de que ahora haya cambiado y casi me da ternura ver a los adolescentes sudamericanos con la gorra flotando en el pelo jugando a ser malotes y a dar miedo porque no saben en qué barrio han caído y lo que han pasado los vecinos a los que intentan asustar. Y me preocupa la banalización de las drogas que hay ahora. Mucha preocupación porque la gente pueda apostar en locales de apuestas pero ninguna porque los mocosos anden emporrados por los parques. Es lo único que me recuerda a esa época.
#2 otro del 82. La de jeringas que habré visto también en Barcelona, y estaban en barrios céntricos de Barcelona. Ej:clot.
#2 ya ves, yo recuerdo que no me dejabam jugar en los parques porque estaba lleno de jeringuillas. Me imagino ahora esta situación con mi hijo y alucino.
#2 Y ahora se quiere hacer una visión con cierto glamour de esa época, justo cuando hay un repunte de consumo de opiacieos. ¿Casualidad?
#2 He leido y releido tu comentario. Da una nueva perspectiva a lo que fueron los 80. Yo naci en el 77, creci en un barrio relativamente normal (Villa Rosa) donde no viviamos tan de cerca los problemas sociales a los que otros se tuvieron que enfrentar. La figura del "quinqui" estaba ahi, pero la veia como algo lejano, algo a evitar y evitable. Me ha dejado especialmente helado la frase "...eran hijos de otros vecinos, pero entonces nos pareció bien hasta a los niños..." Hasta los drogadictos eran hijos de alguien, a veces padres trabajadores sin los medios o el conocimiento necesarios para saber como abarcar los problemas a los que sus hijos se enfrentaban.

menéame