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Una juez de Sevilla procesa al empresario que simuló besar a Teresa Rodríguez

No suelo defender el que se catalogue cualquier minucia como agresión sexual, pero en este caso hay un contacto físico evidentemente no deseado, y propiciado únicamente por la mayor fuerza de quién lo practica. Así que, en este caso, está más que justificado que se procese a este individuo y se le aplique una pena acorde a sus acciones.

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