EDICIóN GENERAL

Alguien comenzó a vender acciones de Lockheed 6 minutos antes de que Trump atacara a la compañia con un tweet (ENG)

#24 Si Trump fuese la fuente directa de la información privilegiada la venta no se produciría 6 minutos antes, sino a lo largo de un tiempo de manera escalonada. El verdadero idiota es el becario, subordinado o colega que se enteró de las intenciones de Trump de publicar el tweet y que corrió la voz.

Normalmente es muy difícil detectar el origen de la información privilegiada, pero en este caso parece tan claro que la SEC no se andará con chiquitas y pondrá la lupa sobre quienes estuvieron cerca de Trump en esos momentos. A eso se suma que hace una semana el Tribunal Supremo de los EEUU estimó que para ser culpable de un delito de información privilegiada no es necesario ser beneficiario económico directo o indirecto, sino que basta el acto en sí de transmitir la información.

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