edición general

El pederasta, los clics, las medallas y el periodismo

Respiro hondo al dar con este post. Menos mal, el universo entero no es tan hijoputa. Ayer, lo juro, me dolió el estómago leyendo un comentario aquí, en la portada de Menéame, que deseaba -y translitero más o menos- que a este individuo lo violasen sus compeñeros de celda. ¡Joder, en Menéame!, donde, si bien me puedo equivocar, uno imagina haciendo clics a una juventud informada, libre de pensamiento y con cierto nivel de estudios...

Leer la crónica de la detención de no ser por lo dolor de los afectados daría para una comedia- Esa "huída" nada más y nada menos que ¡a Santander!, y a pesar de estar vigilado 24 horas por la flor y la nata de la policía. ¿No hay un redactor jefe (si es que aún existen) que no se sienta ridículo dándole el vistobueno?

Tal vez la policía sí tenga al culpable en sus manos. Posíblemente sea así. Yo ni soy el culpable (quien más información posee), ni una víctima ( que para su desgracia la posee también) ni soy tampoco policía (quienes evidentemente saben el resto) Yo soy sólo un lector, y lo que leo, esos datos que adquiero gracias a los medios, son MUY POCOS. Vagos, algunos incluso absurdos.

Por eso me escandaliza que teniendo tan poco constatable en mi poder, sí conozca la dirección, el nombre, los apellidos y varios primeros planos del presunto.

menéame