EDICIóN GENERAL

38 Reglas antiguas de conversación (ENG)

1. Incluso si está convencido de que su oponente está absolutamente equivocado, ceda cortésmente, decline mayor discusión, o con destreza varíe a su vez la conversación, pero no defienda obstinadamente su propia opinión hasta enojarse ...
Cuántos hay que, dando su opinión, no como una opinión, sino como una ley, defenderán su posición con frases más tales como: "Bueno, si yo fuera presidente, o gobernador, lo haría," - y al mismo tiempo, al calor de su argumento, se evidencia de que son totalmente incapaces de gobernar su propio temperamento, y que tratarán de convencerle que son perfectamente competentes para hacerse cargo del gobierno de la nación.

2. Conserve, si se quiere, una opinión política determinada, pero no la haga desfilar que en todas las ocasiones, y, sobre todo, no trate de forzar a los demás para que estén de acuerdo con usted. Escuche con calma sus ideas sobre los mismos temas, y si no se ponen de acuerdo, cortésmente difiera, y mientras que su oponente puede configurarlo como un mal político, que sea obligado a admitir que usted es un caballero (o una dama).

3. Nunca interrumpa a alguien que está hablando, es bastante desagradable oficiosamente enunciar un nombre o una fecha sobre la que otros vacilan, a menos que se le pida que lo haga. Otro grave infracción de la etiqueta es avanzar el objeto de la historia que está recitando otra persona, o tomarlo de sus labios para terminarlo en sus propias palabras. Algunas personas alegan como excusa para esta falta de etiqueta que el recitador estropee una buena historia de mala manera, pero esto no arregla el asunto. Sin duda, es de mala educación dar a entender a alguien que no lo consideran capaz de terminar una anécdota que ha comenzado.

4. Es de mala educación poner un aire de cansancio durante un largo discurso de otra persona, y tan grosero mirar el reloj, leer una carta, ojear las hojas de un libro, o en cualquier otra acción que demuestre que usted está cansado del orador o del asunto.

5. En una conversación general, no hable cuando otra persona está hablando, y nunca trate de elevar su voz para ahogar la del otro. Nunca asuma un aire de soberbia, ni hable de una manera dictatorial, deje que su conversación sea siempre amable y franca, libre de todo fingimiento.

6. Nunca, a menos que se le pida hacerlo, hable de su propio negocio o profesión en la sociedad; confinar totalmente su conversación con el tema o el ejercicio de su propia especialidad es bajo de raza y vulgar. Haga que el objeto de la conversación sea apropiado para la compañía en la que está. Una conversación alegre, ligera estará a veces más fuera de lugar que un sermón estaría en una fiesta. Deje que su conversación sea tan grave o alegre como el momento y lugar.

7. En un conflicto, si no se puede conciliar a las partes, retírese. Seguramente hará un enemigo, o tal vez dos, adoptando cualquiera de los lados de un argumento cuando los ponentes hayan perdido los estribos.

8. Nunca, durante una conversación general, trate de concentrar la atención enteramente en sí mismo. Es bastante desagradable entrar en conversación con alguien de un grupo, y tratar de hacerle salir del círculo de la conversación general para hablar con usted a solas.

9. Una persona de verdadera inteligencia y mente cultivada es generalmente modesta. Puede sentir cuando en la sociedad de hoy en día, que sus habilidades intelectuales está por encima de los que le rodean, pero no va a tratar de hacer que sus compañeros sientan su inferioridad, ni tratar de mostrar esta ventaja sobre ellos. Hablará con simplicidad franca de los temas iniciados por los demás, y tratará de evitar comenzar aquello con lo que no se sientan inclinados a discutir. Todo lo que diga estará marcado por la cortesía y deferencia a los sentimientos y opiniones de los demás.

10. Es un gran un logro escuchar con un aire de interés y atención, como lo es hablar bien. Ser un buen oyente es tan indispensable como ser un buen orador, y es en el carácter de oyente donde puede detectar más fácilmente que la persona está acostumbrada a la buena sociedad.

11. Nunca escuche la conversación de dos personas que se han alejado un tanto del grupo. Si están tan cerca que no puede evitar escucharlos, es posible que, con perfecta corrección, cambie su asiento.

12. Haga su propia intervención en la conversación tan modesta y breve como sea compatible con el tema en cuestión, evite discursos e historias largas y tediosas. Si, sin embargo, otros, particularmente un anciano, cuenta una historia muy larga, o una que no es nueva para usted, escuche con respeto hasta que haya terminado, antes de hablar de nuevo.

13. Hable de sí mismo, pero poco. Sus amigos se enterarán de sus virtudes sin forzar que les diga, y usted puede estar seguro de que es igualmente innecesario exponer los fallos de si mismo.

14. Si se entrega a los halagos, también debe someterse a la imputación de la locura y vanidad.

15. Al hablar de sus amigos, no los comparare unos con otros. Hable de los méritos de cada uno, pero no trate de aumentar las virtudes de uno contrastándolos con los vicios de otro.

16. Evite, en una conversación los temas que podrían herir al ausente. Un caballero nunca calumnia o escuchar calumnia.

17. El hombre más ingenioso se convierte enteramente en tedioso y mal educado cuando se esfuerza por acaparar la atención de la compañía en la que debe tomar una parte más modesta.

18. Evite frases hechas, y use citas, pero rara vez. A veces son adiciones muy picantes a la conversación, pero cuando se convierten en un hábito constante, son extremadamente tediosas, y de mal gusto.

19. Evite la pedantería, es un símbolo no de inteligencia, si no de estupidez.

20. Hable con sus propias palabras correctamente; al mismo tiempo, no sea demasiado purista de la corrección formal de las frases.

21. Nunca note si otros cometen errores en el lenguaje. Hacer notar de palabra o buscar tales errores en los que le rodean es excesivamente de mala educación.

22. Si usted es un profesional o científico, evite el uso de términos técnicos. Son de mal gusto, porque muchos no los entienden. Sin embargo, si utiliza inconscientemente tales términos o frases, entonces no cometa el error aún mayor de explicar su significado. Nadie va a darle las gracias por implicar su ignorancia.

23. En conversación con un extranjero que hable su legua de forma imperfecta, escuche con mucha atención, sin embargo, si duda, no proporcione una palabra, o una frase. Por encima de todo, ni con palabras o ni con gestos muestre impaciencia si hace pausas o comete errores. Si usted entiende su idioma, dígalo cuando termine él de hablar primero, esto no es hacer una demostración de su propio conocimiento, sino que es un acto de bondad, como extranjero estará encantado de escuchar y hablar su propio idioma, cuando en un país extraño.

24. Tenga cuidado en la sociedad de nunca hacer el papel de bufón, para que pronto se le conozca como la persona "divertida" de la fiesta, y ningún personaje es tan peligroso para su dignidad. Usted se expone abiertamente tanto a la censura como al mal ridículo, y puede estar seguro de que, por cada persona que se ría con usted, dos se están riendo de usted, y por cada uno que le admire, dos verán sus payasadas con secreto desprecio.

25. Evite la jactancia. Hablar de su dinero, conexiones o los lujos a su mando es de muy mal gusto. Es de muy mal gusto presumir de su intimidad con gente distinguida. Si sus nombres se encuentran naturalmente en el curso de la conversación, está muy bien, pero estar siempre citando, "mi amigo, el gobernador C ", o" mi amigo íntimo, el presidente, " es pomposo y de mal gusto.

26. Mientras rechace el papel de bromista para sí mismo, ni por modales duros o fríos, ni por miradas despectivas, procure examinar la inocente alegría de los demás. Es de un excesivo mal gusto arrastrarse a un tema serio de conversación cuando una agradable distendida charla esté sucediendo a su alrededor. Anímese y gratamente olvide sus pensamientos más serios por el momento, y ganará más popularidad que si enfría al feliz grupo o convierte su inocente alegría en discusiones serias.

27. Cuando sea lanzado en la sociedad de los literatos, no les pregunte acerca de sus obras. Hablar en términos de admiración de cualquier trabajo del autor es de mal gusto; pero puede causarles agrado, si, mediante una cita de sus escritos, o una afortunada referencia sobre ellos, prueba que les ha leído y les aprecia.

28. Es extremadamente grosero y pedante, cuando participe en una conversación general, citar en una lengua extranjera.

29. Utilizar frases que admiten un doble sentido, es poco amable.

30. Si encuentra que se está enojando, o bien recurra a otro tema o guarde silencio. Puede pronunciar, en el calor de la pasión, palabras que nunca usaría en un momento más tranquilo y amargamente arrepentirse que fueran dichas alguna vez.

31. "Nunca hable de sogas con un hombre cuyo padre fue ahorcado" es un proverbio vulgar, pero popular. Evite cuidadosamente qué temas pueden ser interpretadas en personalidades, y mantenga una estricta reserva sobre los asuntos de familia. Evite, si es posible, ver el esqueleto en el armario de su amigo, pero si se le muestra en su especial beneficio, considérelo como gesto de sagrada confianza y nunca traicione su conocimiento a un tercero.

32. Si ha viajado, aunque se esfuerce en mejorar su mente con tales viajes, no hable constantemente de sus peregrinaciones. No hay nada más molesto que un hombre que comienza con cada frase: "Cuando estave en París", o "En Italia vi ..."

33. Al hacer preguntas sobre las personas que no conoce, en un salón, evite el uso de adjetivos, o puede preguntarle a una madre: "¿Quién es esa chica torpe y fea?" Y que le respondan: "Señor, esa es mi hija ".

34. Evite el chisme, en una mujer que es detestable, pero en un hombre es absolutamente despreciable.

35. No ofrezca oficiosamente asistencia o asesoramientos la sociedad en
#1 falta la traduccion del 35, 36, y 37.... un articulo de por si grandioso!
#2 Oppps! Gracias, aqui van

35. No ofrezca oficiosamente asistencia o asesoramientos la sociedad en general. Nadie se lo agradecerá.

36. Evite la adulación. Un elogio delicado es permisible en la conversación, pero la adulación es ordinaria, grosera, y para las personas sensatas, repugnante. Si halaga a sus superiores, desconfiarán, pensando que tiene algún fin egoísta, si halaga a las damas, le despreciarán, pensando que no tiene otra conversación.

37. Una señora con sentido se sentirá más halagada si conversa con ella sobre temas instructivos, elevados, que si su discurso sólo es el elogio. En este último caso ella concluirá que la considera incapaz de discutir temas mayores, y no puede esperar que esté complacida por haber sido considerada únicamente una persona tonta, vanidosa, que debe ser halagada para tener buen humor.
#1 No entiendo bien tu envio, la mayoria de estas normas es la que se sigue de manera general en la television, y con especial atención en Salvame. Aqui estamos mas que acostumbrados
#1 que gente más atrasada estos seres humanos de hace 2 o 3 siglos, menos mal que vivimos en el siglo XXI y todo es chachipiruli, avanzado y correcto
#1 solo por la traducción merece un meneo :-)
#1 Lo resumo, para cumplir todas a la vez: ¡Callate la boca!
#43 No, piensa antes de hablar, actualmente solo se habla, habla y habla se habla demasiado.
#64 heme aquí y solo te dire Aequam memento rebus in arduis servare mentem :troll:
#1 29. Utilizar frases que admiten un doble sentido, es poco amable.
El que escribió esto no hablaba español xD

menéame